Tras haber adquirido los aprendizajes que me deparaban en las chacaras bolivianas, tomo rumbo de bajada hacia argentina para encontrarme dos lindas personas con quien compartir una semanita en las sierras cordobesas. Aquel lugar donde reinaba la tranquilidad y la paz, donde se dilataba el día en la hamaca, aprendiendo de plantitas, paseando las fincas, conociendo gentecitas, aprendiendo curiosidades, guitarreando..
Amenizando las noches al son de la guitarra y la flauta en la casita con la familia que nos acogió
Tocando en la plaza, en el mercadito de artesanias

Liuel, un buen amigo que me enseñó algunas cositas de la vida y del lugar
.
Y tras estos lindos días, Córdoba seria el lugar, que después de casi un mes, nos reencontraria con Marta para seguir el ultimo tramo de viaje hacia las playitas de Uruguay. Solecito y tranquilidad...vamos de camino¡¡¡
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